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El Real
Madrid siguió con su caída libre de las últimas jornadas, perdió la
segunda plaza del campeonato que le va obligar a jugar la fase previa
de la Liga de Campeones en pleno verano y se fue del campo acelerado y
con tres bajas por sanción -Beckham, Zidane y Guti- para el domingo
próximo.
Luis García fue el verdugo del Real Madrid. Cumplió la venganza de los
ex madridistas con esa ley que ya es costumbre este año y que en su
momento dieron gloria a Valdo, a Morientes y a Eto'o. El Real Murcia
dio una alegría a su gente cuando menos lo esperaban. Y es que la
victoria del Murcia va a cambiar los planes estratégicos del Real
Madrid. De entrada, la gira por Asia tendrá que replantearse y las
vacaciones de sus jugadores pueden acortarse.
Al Madrid, llegado a este punto de la temporada, todo le sale al revés.
Vive con ansiedad sus partidos, con la soga al cuello, mirando por el
retrovisor la llegada del Barcelona que le quitó ya la segunda plaza.
Hoy se encontró con dos argumentos en contra decisivos.
Luis García, verdugo
El primero, un penalti polémico, por mano de Iván Helguera dentro del
área. Era un balón que llegó rebotado de Mejía, que el árbitro
entendió voluntario. Luis García se encargó de marcarlo. El 2-0 sacó
de quicio al Madrid. Aparecieron los nervios, especialmente en David
Beckham, quien visiblemente alterado, comenzó a ganarse la expulsión.
Dos minutos después, protestó de forma airada una decisión de un
asistente, al que insultó a la cara. Lo hizo en español. Le llamó 'hijo
de puta', tal y como enseñó un primer plano de televisión, y el
árbitro le mandó a la calle.
Fueron dos acciones que tumbaron al Madrid antes de llegar al descanso.
Más allá de este par de decisiones, el Madrid tampoco mereció tanto
castigo. No jugó bien, tiró de casta, con Figo y Zidane apretando,
pero la verdad es que no tuvo nada de suerte arriba. Ni Raúl, ni
Zidane, ni Beckham, ni Solari que dio un balón en el larguero,
pudieron batir a Sánchez Broto, un portero que hoy hizo el partido del
año. Lo paró todo.
En el segundo tiempo, bajó la intensidad del partido. Físicamente ni
el Madrid ni el Murcia andaban sobrados. El Madrid siguió sin mucho
rumbo, con el carácter como única arma potable. A los 57 minutos, Raúl,
de cabeza, mandó otro balón al palo.
Expusión de Beckham
Los gestos de rabia, de impotencia, se adueñaban del Madrid, mientras
el público de Murcia, acostumbrado este año a la derrota, hacía la ola
y coreaba con olés el juego fluido de su equipo, que a buen seguro de
haber mantenido el nivel de esta noche nunca habría bajado a Segunda.
El Murcia, con el trabajo de Jensen y el oxígeno de Acciari mantuvo
vivo a su equipo. Se lo estaba pasando tan bien el Murcia en el campo,
que John Toshack cuando cambió a Gancedo al argentino le sentó mal que
tiró el chándal al banquillo de malos modos. Y es que nadie en el
Murcia quería perderse la hazaña.
Los detalles de coraje de Luis Figo fueron insuficientes y Guti acortó
distancias en el tiempo suplementario. Queiroz sacó a Guti para
enmendar la plana. Y al menos cortó la mala racha goleadora del
Madrid. Guti, por cierto, vio una cartulina amarilla que le deja fuera
del último partido en el Bernabéu el próximo domingo. Ni Guti, ni
Zidane, ni Beckham estarán ante la Real Sociedad. Los tres se irán de
vacaciones antes que los demás. |